La casa de los sentidos,
de los espacios soñados.... Nos refleja, nos
recuerda nuestra historia...
Bañarnos, dormir,
cocinar, fregar, guardar, vestirnos, conversar, meditar....vivir
y amar. Nuestro amado ajuar que se posará
sobre una alfombra infinita de suelos y texturas y que
podrá ser trasladado a cualquier parte del mundo
donde el destino nos lleve, como seres universales que
somos.
Agua, incienso, aceites,
perfumes, pétalos de rosas, lamparillas, misterio,
el murmullo del agua....el equilibrio, la paz.
Dormir en un espacio
conectado a las estrellas o como en cueva acogedora.
El cofre vestidor, abrigos,
sombreros, zapatos, vestidos, guantes, bufandas, pañuelos,
el espejo donde se reflejan nuestras preciosas
almas.
Preparar manjares maravillosos,
especias, frutas, verduras, nuestras manos, el fuego,
el agua, lo dulce, lo amargo. Cacerolas, sartenes, barro,
hornacinas, copas, cristal, escurridores, platos, bandejas,
vino y mantel.....
Nuestros libros recopilados
a lo largo de primaveras y veranos. Los heredarán
nuestros hijos y los suyos. Libros guardados,
adorados, olvidados y amados...
Reunirnos como en
círculo, el espacio mágico te abraza.
Cualquier lugar para meditar
, una imagen, un recuerdo, un espejo, una canción,
un pájaro, un jardín, una palabra, el
viento, la lluvia, el silencio....